Contexto:
Ya estoy pensando en vender mi farmacia. Llevo muchos años al pie del cañón y no quiero invertir más ni hacer reformas; lo que busco ahora es tiempo y calidad de vida. Mi gestor me comentaba que lo más habitual es vender todo junto, pero con Mancipi he descubierto que puedo maximizar mi beneficio separando la operación. Además, las farmacias sin local se venden antes y mejor, porque el comprador necesita menos dinero ahorrado.
Con la solución de Mancipi:
Puedo vender primero el local y obtener el dinero, lo que me da mayor tranquilidad financiera mientras busco con calma al comprador ideal de mi farmacia. Además, cuento con un contrato de alquiler a 20 años con derecho de cesión, de manera que el futuro comprador pueda subrogarse fácilmente. También existe una opción de compra, que le proporciona seguridad sobre la licencia, permitiéndole adquirir el local en el futuro si lo desea.
De este modo, la operación global resulta rentable: el nuevo farmacéutico no necesita hacer una inversión inicial elevada (solo compra el fondo de comercio), y al mismo tiempo tiene la tranquilidad de poder comprar el local más adelante.